Archivo del blog

Entradas populares

Seguidores

domingo, 21 de septiembre de 2008
• La mente construye continuamente mapas en su necesidad de controlar, entender y actuar eficazmente. Pero los mapas no son el territorio.

Totalmente de acuerdo en esto. Y me gustaría ampliar un poco más. Cuando miro lo que hay a mi alrededor lo que veo es un modelo que me he formado usando ese mapa. La realidad es muchísimo más amplia que mi percepción de ella. En otras palabras, lo que veo tampoco es como el mapa una proyección de lo que pienso.

• El lugar, el hecho, lo existente, en lo que se puede actuar directamente y sin cortapisas, es la propia mente; sobre uno mismo, es la manera más habitual de expresarlo.


Totalmente de acuerdo de nuevo.

• Además, actuando sobre el sí mismo, se cambia la PERCEPCIÓN de lo que nos ocurre, de lo qué y de quién nos rodea.
Esto no supone en modo alguno que lo que nos rodea cambie.


Supongamos que lo que nos rodea no cambia, que ahora solo estás enfocando una parte distinta de la realidad total, esto tiene un efecto en ti, en tu mapa y en tus modelos aunque la realidad total siga siendo la misma, siga siendo infinita y en ella si buscas puedes encontrar los componentes de antes.

La percepción y la realidad están tan íntimamente ligadas que la gente no se da cuenta y las confunde. Y es porque la percepción se siente tan real que lo es, aunque sólo un trocito de la realidad total.

Pero eso de que no cambia me cuesta creerlo, claro está que es fácil ver que los objetos siguen en su lugar. Pero los pensamientos y las emociones también existen y en el momento en que cambias tus emociones, eso tiene una repercusión en las emociones de las personas de tu entorno. No quiero decir que si te sientes contenta los que están a tu alrededor van a estarlo, tal vez lo ven como una amenaza, sobre todo si no son amigos. Pero aunque tu cambio de ánimo provoca un cambio en los demás, ellos escogen cómo sentirse.

• Es una creencia de tipo mágico pensar que si cambio mi pensamiento hacia algo o hacia alguien, esto o éste cambiarán. Claro que cada uno es libre de creer en lo que quiera.

Cuando cambio mi pensamiento, se produce un cambio en mi forma de actuar. Comienzo a considerar otras posibilidades y comienzo a mirar hacia un horizonte, distinto tal vez, para mi vida.

Las personas a tu alrededor son entidades como tú con poder de decisión. Si quieres cambiar sus actos con el pensamiento tendrán que aceptar tus pensamientos. Son libres y a ellos le corresponde esa decisión. Todos ellos tienen una propuesta para ti de cómo tener una relación contigo. Puedes aceptar la propuesta, rechazarla, modificarla o negociar otra. Cuando comienzas a pensar de otro modo, todo esto se hace obvio. Entonces aceptas las propuesta que te resultan interesantes y rechazas las demás, no por rechazarlas sino porque estás limitado por el tiempo y el espacio. Al hacer esto, tu vida cambia. Pero no es sólo un pensamiento el que hay que modificar para que esto ocurra, son más bien estructuras de creencias que operan en automático en tu mente.

Y sí, cada uno es libre de creerse lo que quiera y eso que se crea no sólo será una colección de creencias que se tienen como un libro de sellos. No, no será solo eso, porque esas creencias van a tener un efecto en los mapas que transitas y los modelos que haces de la realidad. Y hay creencias que producen modelos de las circunstancias difíciles de vivir.

• ¿Existen sólo fenómenos? ¿No existen noúmenos? ¿existen otras personas libres y con voluntad o son sólo parte de un decorado?


Preguntas muy interesantes.

Creo que los fenómenos son solo una manifestación de los noúmenos, donde la esencia en sí está cubierta de materia, que produce una experiencia sensorial de lo que en verdad es.

Las personas son libres como tú, y con ellas creas realidades en colaboración. Lo que creas no siempre es algo en lo que ambos estéis conscientemente de acuerdo, pero creo que en ese acoplarse y tramitar en ti la presencia de otro estás creando la circunstancias al unísono.

• Si se me estropea el coche, simplemente eso pasó. Yo puedo pensar que la vida me quiere decir algo o nada más centrarme en el presente y decidir qué hago.


Es verdad que podemos ir pensando que las cosas pasan sin estar unas conectadas a las otras. Sin embargo si piensas que el universo está todo interrelacionado, seguro que encontrarás una lección en todo lo que te pasa. Creo que todos miramos el mundo como una sucesión de causa y efecto, pero creo que le quitamos importancia al pensamiento y la emoción como semilla de las intenciones y los actos.

• En la raíz de todo pensamiento distorsionado se encuentra la suposición de que los hechos ocurren por o para mí.

Esto es una frase muy fuerte. No porque todas los pensamientos distorsionados tengan su raíz en esta suposición, quiere eso decir que todos los pensamientos basados en esta suposición sean pensamientos distorsionados. Es como si dijeramos, que como todas las luchas religiosas tienen su raíz en la religión, todo lo asociado con la religión produce luchas religiosas, ¡no!. Creo que estás haciendo trampa. Además, no no es cierto que todo pensamiento distorsionado tenga esa raíz. Yo puedo pensar que una mujer es una bruja cuando no lo es, y es un pensamiento distorsionado, que no tiene esa raíz, porque lo pienso a razón de que la vi hacer algo raro, y eso no tiene nada que ver con la suposición de que los hechos ocurren por o para mí. Sin embargo, puedo pensar que todo tiene una relación conmigo y buscar un entendimiento sobre la influencia que ejerzo sobre mi entorno, y encontrar muchas verdades sobre las causas que guían los efectos. Todo lo que sea mirar más de cerca el resultado de mi presencia en el mundo creo que es positivo.

• Este pensamiento, esta creencia si lo prefieres, es la mía: Los hechos no suceden por o para mí. Simplemente suceden.

Esta creencia que dices tener, puede resultar muy útil para desentenderse de la responsabilidad de las circunstancias, y siento que sería para mí como meter la cabeza en la arena, y pienso que invita a una actitud de victimismo. Tal vez esté muy equivocado pero creo que sentir y creer que tienes poder es más saludable. Pero como ya dijiste antes, cada cual puede creer lo que quiera.

Gracias por comentar.

2 comentarios:

Jano dijo...

El noúmeno es inaccesible a la mente, que está siempre aportando sus elementos cognoscitivos, su propia naturaleza, al percibir y pensar "los objetos".

Yo no hago trampa. La víctima ¿no es el que cree que sólo puede vivir en las circunstancias?

Las circunstancias, entiendo, son una elaboración de lo que acontece, o creo que acontece, más mi interpretación. Hablo de liberarse de las interpretaciones. Ni agradables o presentables, ni desagradables. Todas fuera. La vida pura, la tierra pura.

¿Poder, dices? No me interesa esa línea. Me va más el amor-sabiduría. El poder se lo dejo a los que pueden con él.

Perdona la expresión, pero tengo el culo pelao de la Nueva Era. Desde los 16 años he visto, oído, practicado y observado los frutos y cosechas de todas estas teorías. He estado releyendo “El otro arco iris. Un viaje iniciático en occidente” de la editorial Gaia y parece mentira cómo algo que pasó en los ochenta siga pasando ahora. Allí viví y en ello participé y te aseguro que era lo más vanguardista y nueva era. Igual que ahora. Hasta aparezco citado en el libro por Omkar… Ni me acordaba.

¿Víctima? ¿Responsable? La verdad es que soy víctima si me creo responsable y con poder. Este pensamiento me resulta tóxico. Hacerme pequeño, quitar, quitar, éso me alimenta. ¿Qué a alguien le viene bien? Estupendo. Yo a lo mío. En el presente y sin circunstancias. Esa es mi aspiración.

Además esto debería alegrarte a ti y a todos los dioses que comparten existencia conmigo, un sencillo ser humano. Uno menos a interferir, menos follón de creaciones, pues yo me quiero limitar a vivir La Creación de Dios. Más campo libre para vosotros, los dioses.

Andever dijo...

Gracias por compartir tu sabiduría.