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lunes, 22 de diciembre de 2008
Es un tema interesante éste de la certeza absoluta. ¿Es deseable? ¿No es eso lo que en verdad nos mueve en nuestro desarrollo como humanos? El deseo de entender. Aunque se pueda pensar que la certeza cierra la mente; su búsqueda es sin lugar a dudas lo que mueve la ciencia.

¿Llegaremos algún día a la certeza absoluta? Pienso que cuando nuestras creencias sean todas congruentes entre sí, y nos permita sinceramente entender el universo en el que estamos sumergidos sin contradicciones, y enfatizo "sinceramente", entonces no habrá fisura por donde pueda entrar la duda. Mientras tanto la incertidumbre ha de hacer su labor de detective.

Creo, sin embargo que para poder llegar a esta certeza absoluta tenemos que estar dispuestos a desmontar las estructuras mentales tantas veces como sea necesario. Eliminar familias de creencias sobre las que hemos sostenido nuestra vida es a veces una labor monumental, y a menudo no es fácil ser sincero con uno mismo para llevar a cabo esta labor.

También por ahorrarnos el trabajo nos conformamos con albergar ideas conflictivas en departamentos compartimentados y luego montamos defensas de estas estructuras como si nuestra identidad dependiera de ello.

Aspiro a alcanzar algún día un estado de certeza absoluta sin importarme cuántas veces tenga que desmontarme la película y comenzar de cero a edificar. Esto lo hago porque pienso que la fe mueve montañas y como quiero mover montañas, necesito fe. Pero no tengo prisa por alcanzar esta certeza, porque no hay atajo que valga. Esto además es lo que creo que estamos aprendiendo de la física cuántica.

Pero para poder creer algo con ese tipo de fe, he de alimentarla. Y lo hago con la duda. Por increíble que parezca. La duda si es capaz de desmontar algunas estructuras con su indagación ¡Fantástico!, ahora puedo construir sobre terreno más firme. Si no lo es también fantástico porque siempre que una serie de creencias se encuentran con la duda y la resuelven, salen fortalecidas. Es decir mi fe en ellas se incrementa.

Pero no podemos pensar que estamos hablando de una certeza intelectual, porque nos quedamos cortos al hablar de la certeza si solamente pensamos que se trata de unas creencias de estructuras totalmente congruentes que habitan nuestra mente. Porque la certeza es mucho más que eso, no sólo se siente en la cabeza, es más profunda, pero definitivamente se siente. Por eso no podemos imponer nuestra certeza a nadie cada uno se tiene que resolver la suya y su camino hacia ella es tan válido como el nuestro.

Pienso que el crecimiento no está relacionado a la duda o a la certeza, sino más bien es un resultado de mi disposición a desmontar mis estructuras. Si tenemos miedo a hacerlo, entonces no hay crecimiento porque el miedo nos enquista en nuestras defensas. Si me siento seguro y no temo revisar mis creencias entonces no tomo una actitud defensiva y puedo realmente contemplar los puntos de vista de otras personas. Con una mente abierta para ver en si misma las incongruencias, y dispuesta a rechazar también un sistema de pensamiento que sea incongruente no ya con el mío pero si uno que sea incongruente consigo mismo.

No logro ver muy bien como la certeza obliga. Pienso que querer erradicar el pensamiento de otro por erróneo que nos parezca nace más de la incertidumbre que de la certeza. La verdad no necesita defenderse, no importa si alguien quiere obviarla, porque no por eso deja de ser verdad. Es más fácil creer que cada cual es libre de pensar lo que quiera cuando no te sientes amenazado por sus pensamientos. Creo que de nuevo es el miedo lo que obliga y no la certeza.

Muy interesante la frase “La certeza ancla al pasado, la incertidumbre observa el presente y se plantea el futuro.” Pienso que la incertidumbre nos visita en el presente cuando la certeza a la que nos hemos abonado se encuentra con circunstancias distintas a las anticipadas y necesita reevaluar y aunque el futuro se presente incierto, es la fe (certeza) en que seremos capaces de afrontarlo la herramienta más importante a nuestra disposición.

A todos los que han participado en este intercambio de ideas en mi ultima aportación, sinceramente creo que estamos diciendo cosas muy similares con otras palabras y cada una de nuestras palabras ilumina el concepto compartido desde otra perspectiva.

Para terminar quiero tocar un poco el tema de las creencias raíces. Cuando digo que éstas se basan en nuestra percepción de la realidad. No hablo de una percepción consciente. Y estoy de acuerdo que esa percepción es fruto de la domesticación a la que hemos sido y aún somos sometidos. No podemos sino interpretar desde nuestro punto de vista, no importa dónde hayamos adquirido éste. Y la verdad personal solo ha traído conflicto en el pasado cuando alguien ha tratado de hacer que fuera universal.

Desde Madrid, ya desde mi nuevo portátil. Felices fiestas y un 2009 repleto de felicidad a Todos.

8 comentarios:

Amanda dijo...

Qué bonito, CuanMarce.
Le has contestado a Juan en una entrada aparte.

Me gusta que digas que la certeza no cierra la mente, y que su búsqueda es el motor de la ciencia.

Porque sería bonito si la ciencia que ha llevado al hombre tan lejos, no terminara frenando su desarrollo como humano, atorada en los entresijos de la materia.

Cuando uno se decide a desmontar una estructura, la labor es monumental porque hay un corrimiento de tierras y muchas raíces se destapan. Y eso puede doler a veces como puede doler que te operen de apendicitis. Pero hay que hacerlo, ¿no? ¿Qué otra cosa, si hay necesidad de sanar el dolor pertinaz?

Sin embargo yo creo que con amor todo es menos drástico, y con el deseo sincero de ver lo que se oculta, todo lo más, pueden ser unas horas de llanto y mucho ejercicio de pensarse y repetirse qué es lo que uno realmente quiere.

Fundamental saberlo con claridad...

Para ecos dolorosos del miembro fantasma, tómense tantos comprimidos de afecto como se necesite. Cualquier prójimo le vale.

El afecto no tiene efectos secundarios y refuerza mucho la confianza en que la curación se está materializando en la circunstancia.

Por cierto, una de mis certezas es... que sólo aprendo lo que enseño.

Muy bueno esto: “Pienso que el crecimiento no está relacionado a la duda o a la certeza, sino más bien es un resultado de mi disposición a desmontar mis estructuras.”

Cuando uno las desmonta, no suele montarlas igual. Es como cuando, después de mucho tiempo, uno saca todo lo que tiene en los armarios para reorganizarlo. Es raro que algo no se quede fuera (se tire, se cambie de sitio) para siempre.

Contemplar los puntos de vista de otras personas es como ser un cosmopolita de las relaciones. Y ya que no he salido mucho fuera de mi país, que al menos no se diga que no fui capaz de salir de mi ombligo.

Peace & love.

CuanMarce dijo...

Muchas grqcias amanda por tus comentarios. Creo que cuando vemos las creencias como esrteucturas en nuestra mente y no como sí de nuestra identidad se tratara, es más fácil desmontar las creencias. Porque si se convierten en el andamio sobre el que nos sostenemos entonces se hace más difícil.

Espero que tus navidades sean felices.

Juan dijo...

Felices fiestas Cuanmerce. Te deseo lo mejor.

Un abrazo

Kaken dijo...

Cuan, espero en el año que se nos avecina, seguir aprendiendo de ti...
Y que en estas fechas, tan sensibles para algunos, recibas lo que esperas, sea lo que sea.

Un bes

Laura M. Cañamero dijo...

Felices Fiestas y Buena Noche!!!

Elvira Coderch dijo...

Me ha parecido muy interesante lo que has escrito, y me ha gustado entrar en tu blog. ¡Felices fiestas para ti también! Saludos.

Velda Rae dijo...

No creo en la certeza absoluta, cada día la tozuda realidad me demuestra que aquello en lo que creo me puede estallar en la cara en cualquier momento. Y estos son tiempos de certezas explotando cada segundo.

CuanMarce dijo...

Muchas gracias a todos por los buenos deseos.

Velda. Yo pienso que tratamos de aprender para estar en la certeza y que es positivo aprender. Pero también pienso que no te puedes aferrar a lo que has aprendido y tienes que estar dispuesto a desmontarlo o desaprenderlo en cuanto te des cuenta del error.

De la misma forma que creo eso, no estoy dispuesto a defender ninguna verdad. Las verdades si lo son se defienden solas.

Bienvenida al Blog Elvira.