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lunes, 29 de diciembre de 2008

La física cuántica nos dice que el observador produce la realidad, pero no sólo la realidad interna sino que también, aunque parezca increíble la realidad física. Aquí presento un método interesante sugerido por Seth en su libro - El Enfoque Mágico – Sí haces esto a forma de experimento veras que muchas veces tus deseos se materializan sin esfuerzo. Comprende sin embargo que es un aprendizaje, ya que muchas veces tendrás un deseo y luego otro opuesto, sin tan siquiera prestarle atención.

En el mundo interno, tus deseos dan lugar a su propia satisfacción, sin esfuerzos. Ese mundo interior, y el exterior, se interceptan y entretejen. Solamente parecen separados. En el mundo físico, el tiempo puede ser necesario que transcurra. Puede ser necesario que cambien las condiciones para que el cambio ocurra, pero el deseo generará el resultado apropiado. La sensación de que el esfuerzo será innecesario es el ingrediente importante. Es muy apropiado que el intelecto comprenda esto y se diga simplemente, “Ese no es mi mundo. Dejaré la solución a ese problema en el nivel donde pertenece. Usaré el enfoque mágico.”

No se pierde nada por tratarlo, pero se puede ganar mucho, siempre y cuando no te aferres a los resultados.
sábado, 27 de diciembre de 2008

Foto por Arturo Carvajal


Como la brisa fresca de un oasis
cuando el desierto
se traga

la mirada que viaja el horizonte,
atraviesas mis días
con lo inusual de tu visión del mundo.
Traes un sabor maduro en tus palabras,
y tus labios me saben a los míos.

Vuela, vuela sin miedo,
vuela caprichosa, a donde quieras ir,
como una mariposa,
siente el camino que trazas en el viento.
Yo te miro por dentro.
Allí me llevas.

Qué nada te detenga ni un momento
con quejas ni lamentos.
Disfruta de tu vida como quieras,
conviértete en el viento
sin respetar la ilusión de tus barreras.
Detrás de un horizonte
encuentra otro,
y luego otro.

Yo desde dentro observo la aventura
que es tuya y que también es mía.
Y me salpico en un oasis de hermosura
agradecido a la brisa de tu vida.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Es un tema interesante éste de la certeza absoluta. ¿Es deseable? ¿No es eso lo que en verdad nos mueve en nuestro desarrollo como humanos? El deseo de entender. Aunque se pueda pensar que la certeza cierra la mente; su búsqueda es sin lugar a dudas lo que mueve la ciencia.

¿Llegaremos algún día a la certeza absoluta? Pienso que cuando nuestras creencias sean todas congruentes entre sí, y nos permita sinceramente entender el universo en el que estamos sumergidos sin contradicciones, y enfatizo "sinceramente", entonces no habrá fisura por donde pueda entrar la duda. Mientras tanto la incertidumbre ha de hacer su labor de detective.

Creo, sin embargo que para poder llegar a esta certeza absoluta tenemos que estar dispuestos a desmontar las estructuras mentales tantas veces como sea necesario. Eliminar familias de creencias sobre las que hemos sostenido nuestra vida es a veces una labor monumental, y a menudo no es fácil ser sincero con uno mismo para llevar a cabo esta labor.

También por ahorrarnos el trabajo nos conformamos con albergar ideas conflictivas en departamentos compartimentados y luego montamos defensas de estas estructuras como si nuestra identidad dependiera de ello.

Aspiro a alcanzar algún día un estado de certeza absoluta sin importarme cuántas veces tenga que desmontarme la película y comenzar de cero a edificar. Esto lo hago porque pienso que la fe mueve montañas y como quiero mover montañas, necesito fe. Pero no tengo prisa por alcanzar esta certeza, porque no hay atajo que valga. Esto además es lo que creo que estamos aprendiendo de la física cuántica.

Pero para poder creer algo con ese tipo de fe, he de alimentarla. Y lo hago con la duda. Por increíble que parezca. La duda si es capaz de desmontar algunas estructuras con su indagación ¡Fantástico!, ahora puedo construir sobre terreno más firme. Si no lo es también fantástico porque siempre que una serie de creencias se encuentran con la duda y la resuelven, salen fortalecidas. Es decir mi fe en ellas se incrementa.

Pero no podemos pensar que estamos hablando de una certeza intelectual, porque nos quedamos cortos al hablar de la certeza si solamente pensamos que se trata de unas creencias de estructuras totalmente congruentes que habitan nuestra mente. Porque la certeza es mucho más que eso, no sólo se siente en la cabeza, es más profunda, pero definitivamente se siente. Por eso no podemos imponer nuestra certeza a nadie cada uno se tiene que resolver la suya y su camino hacia ella es tan válido como el nuestro.

Pienso que el crecimiento no está relacionado a la duda o a la certeza, sino más bien es un resultado de mi disposición a desmontar mis estructuras. Si tenemos miedo a hacerlo, entonces no hay crecimiento porque el miedo nos enquista en nuestras defensas. Si me siento seguro y no temo revisar mis creencias entonces no tomo una actitud defensiva y puedo realmente contemplar los puntos de vista de otras personas. Con una mente abierta para ver en si misma las incongruencias, y dispuesta a rechazar también un sistema de pensamiento que sea incongruente no ya con el mío pero si uno que sea incongruente consigo mismo.

No logro ver muy bien como la certeza obliga. Pienso que querer erradicar el pensamiento de otro por erróneo que nos parezca nace más de la incertidumbre que de la certeza. La verdad no necesita defenderse, no importa si alguien quiere obviarla, porque no por eso deja de ser verdad. Es más fácil creer que cada cual es libre de pensar lo que quiera cuando no te sientes amenazado por sus pensamientos. Creo que de nuevo es el miedo lo que obliga y no la certeza.

Muy interesante la frase “La certeza ancla al pasado, la incertidumbre observa el presente y se plantea el futuro.” Pienso que la incertidumbre nos visita en el presente cuando la certeza a la que nos hemos abonado se encuentra con circunstancias distintas a las anticipadas y necesita reevaluar y aunque el futuro se presente incierto, es la fe (certeza) en que seremos capaces de afrontarlo la herramienta más importante a nuestra disposición.

A todos los que han participado en este intercambio de ideas en mi ultima aportación, sinceramente creo que estamos diciendo cosas muy similares con otras palabras y cada una de nuestras palabras ilumina el concepto compartido desde otra perspectiva.

Para terminar quiero tocar un poco el tema de las creencias raíces. Cuando digo que éstas se basan en nuestra percepción de la realidad. No hablo de una percepción consciente. Y estoy de acuerdo que esa percepción es fruto de la domesticación a la que hemos sido y aún somos sometidos. No podemos sino interpretar desde nuestro punto de vista, no importa dónde hayamos adquirido éste. Y la verdad personal solo ha traído conflicto en el pasado cuando alguien ha tratado de hacer que fuera universal.

Desde Madrid, ya desde mi nuevo portátil. Felices fiestas y un 2009 repleto de felicidad a Todos.
domingo, 14 de diciembre de 2008

¿Es “la mente abierta” la que se lo cuestiona todo, o la que lo acepta todo? ¿Está “la mente abierta” comprometida con la certeza o con la incertidumbre?

Por mucho tiempo he buscado “La Verdad”, así con mayúsculas, La Verdad absoluta. Sólo para darme cuenta luego que para aplicar esa verdad a lo relativo tengo que relativizarla y así deja de ser absoluta.

Sin embargo eso no quiere decir que no haya certeza en mi mente. Las creencias se agrupan en estructuras como arboles, apoyándose unas en otras. Al recibir nueva información miro a ver si encaja con la que ha sido previamente aceptada, en cuyo caso se añade, de lo contrario se rechaza. Todas las estructuras mentales están apoyadas en unas suposiciones que yo llamo creencias raíces.

Si revisas tus creencias raíces veras que se basan en tu percepción de la realidad. Lo que se siente como real, pensamos que lo es de una forma universal. Sin embargo todos percibimos desde un punto de vista distinto, una realidad distinta, que no por ser individual, deja de ser real.

Nuestro punto de vista tiñe los recuerdos de tal forma que, quince personas participando en un mismo evento habrán experimentado quince realidades distintas. Usamos nuestras creencias para crear nuestras vivencias. Nuestra vida podría ser totalmente distinta si cambiáramos nuestro punto de vista.

Pienso que una mente inteligente abandona la ilusión de la verdad absoluta como meta y comprendiendo que ha de vivir en una verdad relativa, que dará forma a su vida, escoge un conjunto de creencias, congruente entre si, que le sirvan para crear una realidad a su medida.

Creo que la certeza de estar en una verdad personal no nos hace arrogantes, ni nos lleva a proclamar dogmas. Pero si nos sirve para ser los creadores conscientes de nuestras experiencias.

Yo he escogido unas creencias que me ayudan a disfrutar el amor que de mi fluye cuando soy feliz y me facilita tramitar el conflicto que voy encontrando por el camino, para poder vivir en paz conmigo mismos y por ende con el mundo.
jueves, 11 de diciembre de 2008

El cristal que nos presta la lluvia en el asfalto negro,
se hace un cielo estrellado de soles de colores en la ciudad mojada.
El cielo es el gris de un techo viejo que se desplaza lento,
y entre nosotros, como al alcance de la mano,
le da una intimidad a la tarde cansada,
que despierta una melancolía entre dulce e inquieta,
y nos hace pensar que el reloj ha abandonado su tic-tac dichoso
y espera con nosotros a que la noche florezca por si sola.
Que florezca sin la ayuda de las sombras que se estiran,
ni la de un violeta de un horizonte tímido
que, tras el gris que mansamente se emborrona,
se esconde en su fulgor amarillento, anaranjado y seco.

La lluvia empapa las paredes, los postes, los peatones,
y envuelve en su humedad su mundo, que es de otro color,
más oscuro, más profundo, más pensativo y sobre todo más íntimo.
La lluvia que une con su contacto cristalino las cosas
que, hasta entonces en la distancia, con ganas y llenas de ternura se miraban,
nos trae una nostalgia dulce y pegajosa que se cuelga del alma
y con su presencia nos trastorna los sentidos tiernamente,
y nos hace pensar, sentir, amar... buscar la intimidad en nuestras vidas
dibujada, simplemente, a lo abstracto en el encanto de unas gotas de agua.
martes, 9 de diciembre de 2008


No subestimes las metas que te marcas porque le dan propósito a tu caminar. Pero no pierdas de vista que lo importante es que vayas viviendo tu vida, siendo fiel a ti mismo. No te aferres a las metas pero úsalas para saber hacia donde avanzar. Y según vayas dando pasos, comprueba que después de lo nuevo que has aprendido, aun quieres ir al mismo sitio.
domingo, 7 de diciembre de 2008

El amor es esa sensación que nos impulsa a hacer por otro lo que creemos es mejor para ellos, sin ninguna otra intención.

Sin embargo muchas veces nuestras manifestaciones de amor pasan desapercibidas. Esto importa solo en la medida en que nos dice que estamos ofreciendo algo que la otra persona no valora de la misma forma que nosotros.

Pienso que hay tres cosas que sin requerir sacrificio alguno podemos dar a los que amamos y siempre serán bienvenidas.

1- Nótalos. Conecta con ellos y entiende sus sentimientos y sus razones aunque no los compartas.

2- Acéptalos. Déjalos ser quienes son sin que se sientan culpable por ello. Préstales un espacio donde pueda ser lo que quieran y no estar solos. Acepta la entidad que son como una expresión de la vida tan válida como la tuya.

3- Poténcialos. Enséñales la imagen más bonita que guardas de ellos y ayúdalos a creer que son capaces de ser lo que quieran ser.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Me he desgarrado con frecuencia el corazón, sin compasión, tratando de aprender cómo funciona este volcán. Y he visto cómo el miedo a ese dolor nos lleva a cerrar el corazón y privarnos del placer que es el amar.

Con frecuencia me he desgarrado el corazón, sin compasión, tratando de aprender como amar sin ninguna condición. Y así, he llegado a entender lo valiente que hay que ser, para intentar amar, sin aspirar secretamente a controlar.

Me he desgarrado con frecuencia el corazón, sin compasión, tratando de aprender como amar sin ninguna condición. Y hoy puedo disfrutar amando, sin sufrir y sin llorar por un amor, porque he aprendido a quererme de verdad y con mi amor me lleno el corazón.

Que no hay mejor razón para amar a los demás, que el placer que me da sentir brotar la sensación, fluir por mí, como un río que pasa sin cesar.

El placer está en dar.
viernes, 5 de diciembre de 2008


Me gusta entusiasmarme con mis proyectos y me gusta entusiasmarme con las personas. Pienso que el entusiasmo nos da una energía maravillosa que no solo es abundante sino también inocente y divertida.

Algunos más cautos prefieren contener su entusiasmo para así no sufrir el desengaño o la desilusión. ¡Yo no! No estoy dispuesto a dejar pasar una oportunidad de vivir la vida como una aventura maravillosa, con alegría. No quiero renunciar a sentir como el entusiasmo me lleva en volandas.

No me aferro a un resultado en concreto, y así puedo tramitar rápidamente la desilusión que pueda ir encontrando en mi camino. Cada día se hace más fácil alcanzar armonía con mis circunstancias y resolver cualquier dolor. Eso me ayuda a ser valiente, a apostar fuerte por lo que creo, y a ser más quién quiero ser.