jueves, 27 de noviembre de 2008

La culpa, el odio, el perdón y el error.


Cuando las cosas no salen cómo las habíamos anticipado, tenemos la tendencia a pensar que la culpa es de alguien, de otra persona. Es un impulso fuerte porque es tan difícil vivir con la culpabilidad que es mejor que la tenga otro.

Lo que ocurre entonces es que nuestros errores se hacen invisibles ya que hemos puesto la responsabilidad de lo que nos ocurre fuera de nosotros mismos. Y nos cegamos cuando pensamos que la responsabilidad está fuera, porque un error que no se admite es un error imposible de corregir.

Además esta culpa que hemos depositado en otro nos sirve para alimentar un odio hacia él. Y el odio no es algo agradable de sentir. Y el que lo sufre más que nada es el que lo siente. La persona hacia la que va dirigida ese odio puede sentir una pequeña inconveniencia si es acosado en algún momento, pero pronto sigue con su vida. Pero el que lo fomenta lo incluye en su experiencia y la empobrece.

Por eso, si no te queda otra alternativa que juzgar, porque ese es un habito del que no sabes o no quieres salir, te recomiendo el perdón. Traerá alivio a tu espíritu. Y si aprendes a perdonar tal vez puedas llegar a perdonarte a ti mismo y así podrás ver tus errores y corregirlos y de este modo tu vida será más feliz.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Dios está y tú estás dentro de Él.


Dios está en ti,
en mí
en todo.
El Universo está repleto de Dios.
Un Dios que nos abarca,
que nos contiene.
Estamos dentro de Él
y Él dentro de nosotros,
y somos Él

Un trocito de consciencia
que contiene la esencia divina
mora en ti.

Tú eres eso.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Karma


1- El mecanismo implícito en el Karma es automático, aunque esto no significa que a través de una misma causa tenga lugar el mismo efecto, sino que el encuentro de diversidad de causas desencadena de forma implícita un efecto, o unos efectos, que a su vez se podrán manifestar de diversas formas en cada persona y ocasión, pero nunca como resultado de la arbitrariedad.

2- Los efectos del Karma son el resultado justo y balanceado de una causa mental, de acción activa o de acción omisiva, con independencia de la persona que haya activado el mecanismo.

3- Los efectos del Karma son ineludibles, aunque en función del nivel de conciencia de la persona que haya activado sus mecanismos, puede modificar la forma de su manifestación; con ello queremos decir que el Karma es controlable, moldeable y modulable, y, por tanto “negociable”.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Hablemos del tiempo


De la misma forma que dentro de mí está el niño que fui, y el adolescente y el joven adulto… y por todas las etapas que he pasado he creado una capa de quien he sido, y como cebolla voy creciendo capa a capa, asímismo puedo ver que todo y todos guardan huella de quienes fueron en quienes son. El universo mismo, al mirarlo, habla de esta evolución que no termina porque es constante creación. El pasado aún existe lo llevamos dentro tú y yo, y todos y todo.

¡Sí!, dentro, en tu consciencia, en el recuerdo de qué y cómo ha sido. Y por supuesto que ésta, la consciencia, también es real. El pensamiento, la belleza, el amor… existen aunque no tengan materia. Estos fenómenos también son parte del Universo.

Y el futuro claro que ya existe. De la misma forma todo está coexistiendo. Tus metas tiran de ti, y tienen un efecto hoy en lo que serás mañana. Si tienen efecto será que existen porque nada irreal puede tener efecto.

El tiempo existe pero no es lineal, todo es concurrente. Y hoy, no sólo somos el resultado de lo que fuimos sino también de lo que seremos. Y los instantes son eternos.

Tus creencias producen tus circunstancias


La Física cuántica lo explica pero no es la primera vez que lo hemos escuchado. Los evangelios lo repiten porque Jesús nos lo quiso también transmitir.

Mateo 8-5
Al entrar en Cafarnaúm, se le acercó un centurión y le rogó diciendo: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos.» Dícele Jesús: «Yo iré a curarle.» Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: “Vete”, y va; y a otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.» Al oír esto Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe tan grande. Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos, mientras que los hijos del Reino serán echados a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Y dijo Jesús al centurión: «Anda; que te suceda como has creído.» Y en aquella hora sanó el criado.

Mateo 9-20
En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.» Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Animo!, hija, tu fe te ha salvado.» Y se salvó la mujer desde aquel momento.

Mateo 17 – 19
Entonces los discípulos se acercaron a Jesús, en privado, y le dijeron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle? Díceles: «Por vuestra poca fe. Porque yo os aseguro: si tenéis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: “Desplázate de aquí allá”, y se desplazará, y nada os será imposible.»

Mateo 21 – 21
Jesús les respondió: «Yo os aseguro: si tenéis fe y no vaciláis, no sólo haréis lo de la higuera, sino que si aun decís a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, así se hará.

Marcos 5 – 30
Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?» Sus discípulos le contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”» Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho. Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se acercó atemorizada y temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.»

Marcos 10 – 49
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadle.» Llaman al ciego, diciéndole: «¡Animo, levántate! Te llama.» Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús. Jesús, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!» Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado.» Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.

Marcos 11- 23
Yo os aseguro que quien diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar” y no vacile en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá.

Lucas 8 – 27
Viéndose descubierta la mujer, se acercó temblorosa, y postrándose ante él, contó delante de todo el pueblo por qué razón le había tocado, y cómo al punto había sido curada. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz.»
Estaba todavía hablando, cuando uno de casa del jefe de la sinagoga llega diciendo: «Tu hija está muerta. No molestes ya al Maestro.» Jesús, que lo oyó, le dijo: «No temas; solamente ten fe y se salvará.» Al llegar a la casa, no permitió entrar con él más que a Pedro, Juan y Santiago, al padre y a la madre de la niña.
Todos la lloraban y se lamentaban, pero él dijo: «No lloréis, no ha muerto; está dormida.» Y se burlaban de él, pues sabían que estaba muerta. El, tomándola de la mano, dijo en voz alta: «Niña, levántate.» Retornó el espíritu a ella, y al punto se levantó; y él mandó que le dieran a ella de comer.

Lucas 17 – 5
Dijeron los apóstoles al Señor; «Auméntanos la fe.» El Señor dijo: «Si tuvierais fe como un grano de mostaza, habríais dicho a este sicómoro: “Arráncate y plántate en el mar”, y os habría obedecido.»

Lucas 17- 11
Y sucedió que, de camino a Jerusalén, pasaba por los confines entre Samaría y Galilea, y, al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia y, levantando la voz, dijeron: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!» Al verlos, les dijo: «Id y presentaos a los sacerdotes.» Y sucedió que, mientras iban, quedaron limpios. Uno de ellos, viéndose curado, se volvió glorificando a Dios en alta voz; y postrándose rostro en tierra a los pies de Jesús, le daba gracias; y éste era un samaritano. Tomó la palabra Jesús y dijo: «¿No quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios sino este extranjero?» Y le dijo: «Levántate y vete; tu fe te ha salvado.»

Lucas 18- 35
Sucedió que, al acercarse él a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna; al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello. Le informaron que pasaba Jesús el Nazareo y empezó a gritar, diciendo: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!» Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» Jesús se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó: «¿Qué quieres que te haga?» Él dijo: «¡Señor, que vea!» Jesús le dijo: «Ve. Tu fe te ha salvado.» Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Dios. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Dios.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Ignacio Cirac - Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.


En el mundo microscópico las propiedades de los objetos no tienen que estar definidas. Se definen en la medida que las observamos, de esta forma el observador juega un papel fundamental en el proceso, es una parte activa. Cuando mido u observo algunas propiedades de una partícula, otras, por necesidad, quedan sin definir. En definitiva la computación cuántica se aprovecha de esos estados difusos de la computación, de esas indefiniciones. Es muy difícil llegar a entenderlo si no se conoce a fondo la mecánica cuántica. Es como si alguien juega al ajedrez pero de pronto las reglas cambian y el caballo puede moverse en todas direcciones. Son unas nuevas reglas del juego y podemos hacer uso de ellas.

martes, 11 de noviembre de 2008

Plantas Maestras


EL VELO DE ISIS
El viaje espiritual, aventura profunda a la esencia del Ser, tiene su propio ritmo, su propia dinámica. Es un proceso en el que interactúan muy diversos factores como el psicológico, el médico, sociológico, religioso, filosófico o biológico como la propia fisiología del organismo humano, por poner solo unos ejemplos. A través de dicho proceso, se puede llegar a desvelar todo el saber, no sólo en el ámbito humano sino de todo el Universo. Es desvelar los misterios del holograma cósmico. Es traspasar el velo de Isis.

EXPANSIÓN DE LA REALIDAD
Las experiencias espirituales ofrecen un incentivo a través del sabor de una realidad más amplia y llena de significado. Quizás la visión más ampliamente compartida acerca del valor de las experiencias místicas es que abren las puertas a una posibilidad más grande, creando un incentivo para embarcarse en el camino espiritual. La mayoría de la gente ha sido educada en una sociedad carente de verdadera espiritualidad y por eso no están motivados culturalemnte para experiementar estados trascendentes.

ALQUIMIA: TRANSMUTACIÓN DEL EGO
Las plantas enteógenas, son llaves que abren una puerta a lo sagrado. Son el sacramento y la principal medicina de muchas culturas ancestrales. Cada vez se descubren más ejemplos, desde el Soma que aparece en los Vedas o textos sagrados de India al kikeón usado por los antiguos griegos. Las plantas enteógenas son una de las más potentes herramientas para sanar todo el Ser. Son un «bautismo de fuego purificador» y el mejor catalizador para ablandar el duro caparazón del ego.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Los 11 pasos


1. Primero contigo mismo - Sólo cuando estás bien contigo mismo puedes estar bien con los demás

2. Manejar la soledad - Sólo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación.

3. Sólo se da lo que se tiene - Necesitas valorarte para valorar, quererte para querer, respetarte para respetar y aceptarte para aceptar, porque nadie puede dar lo que no tiene.

4. Paz interior - Ninguna relación te dará la paz que tú mismo no crees en tu interior.

5. Fantasía que genera frustración - Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustraciones.

6. Autonomía - Ninguna relación te brindará felicidad que tú mismo no construyas.

7. Autosuficiencia - Sólo podrás ser feliz con otra persona cuando convencido seas capaz de decirle: "No te necesito para ser feliz".

8. Independencia - Sólo podrás amar siendo independiente hasta el punto de no tener que manipular ni manejar a los que dices querer.

9. Requerimientos - Para amar necesitas una humilde autosuficiencia, autoestima y la práctica de una libertad responsable.

10. Autoestima y madurez - Ámate a ti mismo, madura y el día que puedas decirle a esa otra persona "Sin ti me la paso bien" ese día estarás preparado para vivir en pareja.

11. Compartir - Dos personas que vivan en pareja podrán ser felices sólo cuando se hayan unido para compartir su felicidad no para hacerse felices la una a la otra.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Swami Vivekananda


No dejes de decirte: Yo soy Él
Estas palabras consumirán las escorias que hay en tu espíritu,
estas palabras revelarán la enorme energía que hay en ti
la fuerza infinita que anida en tu corazón.

martes, 4 de noviembre de 2008

La posición de nuestro punto de vista


Una vez que nos damos cuenta que somos una parte del Todo, podemos posicionar nuestra consciencia de quienes somos en cualquier punto del Ser Total. Así puedo verme como un individuo o como un miembro de una familia, de un grupo, de una nación, de la raza humana, del Planeta Tierra…

Cuando decidimos mirar al universo desde los ojos de su Creador, y posicionamos nuestra consciencia allí, entonces vemos la perfección de su obra y podemos deleitarnos felizmente en nuestra participación en esta creación, que no es otra cosa que el Creador mismo puesto que la causa y el efecto están tan unidos que son Uno.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Huellas


Participo en el acto de la creación,
como creador y como creado.
Voy creando una experiencia,
ya consciente ya inconscientemente,
y esa experiencia es mi vida,
y yo soy quién siente esa realidad.

Como creador participo
porque eso soy,
aunque también soy lo otro,
lo creado.
Pues la causa y el efecto
se confunden
ya que el uno sin el otro
no es posible.

Manifiesto lo que brota de mi mente
y se convierte en experiencia.
Yo escribo mi película,
mi novela.
Yo decido que papeles desempeño.
Siempre impregno
de mi mismo
mis labores,
mi actitud,
mis sensaciones.

Dejo huella en los instantes que atravieso,
porque forman mi experiencia
y son fragmentos de mi vida.
Y por eso
no hay causa ni hay efecto
que entre ambos estoy yo que los contengo
al ser todo lo que abarcan.

Gestionar lo que nos duele para el beneficio de todos.

La buena salud de todas las relaciones, incluida la de pareja, siempre que lo que se busque sea sin dudar la felicidad de todos los implic...