
La verdadera pregunta es ¿Cómo puedo ser libre, ahora mismo, en este momento? Estamos tan preocupados en resolver un universo de problemas que no vemos que esta es en realidad la verdadera pregunta. ¿Cómo puedo librarme de las limitaciones que me encuentro en mi camino?http://www.blogger.com/img/blank.gif
El miedo es parte de la condición humana, del camino de ida y vuelta que hemos emprendido. El miedo es la parte de la creación que nosotros hemos aportado. Vamos a retirarnos en nuestra mente para contemplar precisamente esa parte.
Primeramente, vamos a pensar en una situación preocupante para nosotros. ¿Qué es lo que más nos preocupa? traigamos ahora esa preocupación a nuestra consciencia en primer plano. Demos rienda suelta a la imaginación exagerando si es preciso la preocupación para sentir miedo de la circunstancia. Una vez en el miedo, vamos a vivir corporalmente ese miedo y sentir como es que se siente el miedo. No vamos a tratar de darle la espalda, ni de encontrar una posible solución al problema, ni de escondernos de el, ni de barrerlo debajo de la alfombra. Ahora, en vez de usar nuestra manera de evadirnos más usual sintamos como el miedo se expresa físicamente en nosotros. Dejarlo que acampe en vuestras mentes a su aire y declarar dentro de vosotros que estamos totalmente receptivos. Esta declaración interna es muy importante.
Observareis que el miedo viene en oleadas. No tiene un poder sostenido como el poder más profundo generado en nuestro origen.
Segundo cuando sintáis las ondulaciones de vuestro miedo manteneros centrados en el conocimiento de que el miedo está presente. Mientras estáis sintiéndolo decid esto. “el miedo está presente” no cómo si fuera algo que tenéis vosotros, sino cómo si fuera un visitante en vosotros. No lo identifiquéis como algo vuestro. Al mismo tiempo centraos tan profundamente como os sea posible en el área del corazón. Con la mayor determinación que podáis centraos y simplemente observar los movimientos del miedo. Mientras más tiempo estéis centrados más poder podréis concentrar para las situaciones difíciles de la vida. Ahora dejad que de este estar centrados surja una paz y una tranquilidad. Y quedaos ahora contemplando esta paz, Mientras más conozcáis esta paz, más podréis recurrir a ella después así que es importante conocer este estado.
Mientras estáis sentados en quietud, observar como el miedo se desvanece mientras estáis en la paz.