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martes, 20 de enero de 2009

Pienso que es necesario que se replanteara el sistema educativo en el mundo. Las personas no se pueden fabricar en cadena, ni de forma estandarizada. Este sistema no tiene espacio para muchos individuos y los deja fuera abandonados a sus propios dilemas sin las herramientas para resolverlos.

Los profesores no saben lo que hacer porque les han quitado la autoridad, porque ya no funciona, sobre todo para los que no pueden entrar por el aro. Muchas veces llegan a tenerles miedo a los alumnos y tratan de librarse de ellos, sacándoles de clase o del centro si es posible.

Yo propongo un sistema que enseñe cosas que son necesarias para vivir. El estudiante no tiene interés en la materia porque no le ve utilidad. Tal vez no sea necesario enseñar cultura a esa edad, la persona que después la encuentre necesaria ya la ira a buscar si el aprendizaje ha sido algo divertido. Porque eso es lo que tenemos que enseñar más que nada, que el aprender es divertido y lo es cuando sabemos que nos es útil.

Yo propongo un sistema en el que la autoridad no tenga peso en absoluto, que el profesor se tenga que ganar la influencia sobre alumno. Esto es más complicado para el profesor que no está entrenado para ello, pero no es tan difícil cuando se sabe hacer. Lo primero y más importante es que tiene que conocer al estudiante, y tiene que tener sus intereses en cuenta. El joven tiene que sentir que se le aconseja bien, con entendimiento de cómo él ve las circunstancias y no restando importancia a lo que considere importante.

11 comentarios:

Pele Ón dijo...

Con mucho, en mi opinión, la educación es el principal cometido de cualquier sociedad. Y como otros estamentos, tiene problemas muy graves y profundos y por el momento sin voluntad de solución.
Para empezarlas, hacen falta héroes, que no abundan.

Juan dijo...

Estoy de acuerdo en el fracaso educativo. Pero el auténtico fracaso de la educación radica en la familia.

Un mal sistema de colegios se compensaría perfectamente con una buena educación en la familia, pero nunca al revés.

Educan, en primer lugar, los padres, en segundo la sociedad y sólo en tercer lugar el colegio.

Si se pretende, como muchos padres alegan, que el responsable es el ministerio correspondiente y los profesores, no hay nada que hacer, siempre será un fracaso, por mucho buenos maestros y mucho dinero que se gaste.

El sistema que propugnas es muy complicado. Hay demasiadas variables dependientes: cientos de miles de profesores asertivos y empáticos, millones de padres poco colaboradores y dinero, siempre el maldito metal. Una educación centrada en el individuo, en sus intereses, en sus diferentes ritmos de crecimiento es lo ideal, por supuesto. Pero ¿es factible?. para pequeños grupos sí, pero ¿para millones de escolares?.

Es una obligación intentar mejorar el sistema, por supuesto, pero habría que hacer mucho más énfasis en la responsabilidad que cada uno tiene contraída con sus propios hijos.

Un abrazo Cuan

Sra de Zafón dijo...

Hola CuanMarce, me alegra poder leerte de nuevo.

Le doy la razón a Juan en que la educación, para bien o para mal, depende más de casa que de la escuela ,pero a la vez la escuela puede ser el lugar más frecuente donde los niños se sientan libres para romper los prejuicios de generaciones anteriores.

Yo soy partidaria de que el profesor sea un consejero y un guía y sobre todo un cauce para el descubrimiento que debe realizar cada alumno.
Soy partidaria del relato(escrito, visual, sonoro, etc) como instigador de curiosidad y del diálogo como alimentador de conocimientos y camino para la aceptación y el respeto por los demás, con los que compartimos la mayor de la joyas que tenemos: nuestro planeta.
No creo en los curriculums actuales y menos en los libros de texto, como tampoco creo que la gran mayoría del profesorado esté preparada para tratar con alumnos de modo integral.
Una educación que no contemple el ritmo de cada niño a la hora de querer encontrar respuestas no me parece buena. Ni me parece buena una educación en las que las emociones y las relaciones afectivas son sombras en los contenidos curriculares.
El profesor sí debe tener autoridad, primero sobre las conocimientos que intenta transmitir y segundo sobre el manejo armonioso del grupo que itnenta educar.
La discilplina en el respeto por los demás (la implicación del trabajo de grupo) no debe confundirse con la disciplina del grito y el terror.
Segiría mucho rato más, pero ahora no puedo, así que me vuelvo donde lo dejó Juan, para decir que si no hay padres que pongan bien los límites a sus niños, poco puede hacer un profesor, por más que se empeñe y practique su profesión con amor y maestría. Aunque a veces se consigan milagros.
Un beso y un placer poder leerte de nuevo.

Perdón a Juan, me gustaría preguntarle algo que no acabo de entender y es lo del dinero, ¿a qué te refieres?
disculpa mi torpeza pero no te entiendo.

CuanMarce dijo...

Hola Pele Ón,
Yo tengo fe en la humanidad. Me ayuda a vivir contento el verme en un mundo con infinitas posibilidades. Y pienso que de vivir contento se trata. Creo que para comenzar a mejorar las cosas más que héroes hacen falta pensadores visionarios que sé imaginen una nueva forma de hacer las cosas y así poder identificar las áreas donde se necesita aplicar una corrección. Personas con la mente clara y capaz de comunicar y convencer. Estas personas existen y siempre han existido. Lo más importante que podemos aprender de la historia es que todo, tarde o temprano, cambia. El cambio está garantizado.


Hola Juan,
Estoy de acuerdo en que la familia es un nucleo de aprendizage extraordinario. Pero para aquellos que tienen modelos de familia que no funcionan, dónde van a aprender cómo ha de ser para que funcione.

Yo creo que los hijos tienen que educar también a sus padres. Tienen que enseñarles a ser los padres que ellos necesitan. Se le puede enseñar a un niño como enseñar a su padre. Es necesario que lo hagan de todos modos. Todos necesitamos un padre a la medida, porque todos somos distintos. Y todos hemos enseñado a nuestros padres, de una forma consciente o no tan consciente a ser quienes son cuando están con nosotros.

No es más importante enseñar geometría y algebra que enseñar estas cosas. Desde el momento que el aprendizage se convierte en un sacrificio es que no se está teniendo en cuenta algo importante. Y a menudo es que el tema no es relevante para el estudiante. Los adolescentes necesitan saber otras cosas.
Una mala educación en el colegio muchas veces no nos deja otra alternativa que compensarla en casa, pero sería mucho mejor que las dos experiencias aportaran algo positivo.

Pienso que sí, que hay algo que hacer y bastante, que ni los padres, ni el ministerio se pueden lavar las manos. No se pueden echar más balones fuera. No se puede ignorar lo que necesita mejorarse para el bien de todos. Lo que no podemos es empeñarnos en que todo el mundo sea igual, porque no es cierto.

Un placer compartir de nuevo contigo Juan.


Hola Chusa,
Estoy de acuerdo contigo en que en la escuela el niño se relaciona con otros y aprende a ver las cosas desde otro prisma que le ayuda a romper prejuicios. Y veo que estamos muy de acuerdo en muchas cosas.

Cuando dices que el profesor debe tener autoridad sobre los conocimientos y el manejo del grupo apuntas a una definición de autoridad que no es la que yo contemplaba. No quería usarla como sinónimo de conocimiento sino como derecho a imponer su voluntad.

Y creo que la disciplina es totalmente innecesaria cuando se tienen esos conocimientos para liderar a un grupo de estudiantes motivados. Lo que el profesor que opera de esta forma obtiene del grupo no es autoridad sino influencia. Una influencia que va mucho más allá de las paredes del aula, y se extiende hacia el futuro de la persona hasta llegar a otras generaciones.

Un abrazo Chusa.

Pele Ón dijo...

Hace falta alguien o algo que motive, que arrastre, que mueva a las masas. Todos están de acuerdo en que hay que mejorar, y en algunos de los grandes problemas: motivación, autoridad... y lo triste es que sabemos las soluciones, pero falta voluntad de ejecutarlas.
Uno de los grandes problemas hoy en día es la sobreabundancia de bienes. Nadie se esfuerza por un objetivo que no desea. A la juventud hoy en día le sobra todo, tienen demasiado de todo. Ni sufren por nada, todo es comodísimo, están sobreprotegidos... y el trabajar poco y mal, por no decir sabotear al grupo, no está castigado, no tiene consecuencias para el gamberro, o consecuencias que verdaderamente le importen...
En fin, que la culpa, en gran medida, la tenemos nosotros

Laura M. Cañamero dijo...

El sistema esta mal configurado. Pero yo partiria de la base. Educación a los niños o a algunos padres? Concienciacion colectiva, Consc. Hay que atacar a las raices. En los más pequeños se observa el aprendizaje por modelado. Luchemos por mostrar moldelos adecuados!

Tordon dijo...

Todo lo que pudiera añadir al respecto,estimado CuanMarce, ha sido reseñado certeramente por los comentaristas que me han precedido.
Y este es precismante el poroblema: La sociedad está unánimemente de acuerdo en las necesidades educativas y lo habitual es teorizar sobre las distintas hipótesis sin aportar soluciones prácticas.
La familia es importante, pero resulta poco operativo y realista establecer estrategias comunes , ya que cada familia es un mundo.Lo mismo ocurre con los distintos grupos de edad(Cada chico es distinto) ,con las diversas modalidades de enseñanza (pública o privada),con las capacidades y motivaciones del alumno y del profesor.
Las especulaciones que se realicen al respecto poco tienen de utilidad si no se acompañan de protocolos bien definidos y -posteriormente- bien aplicados.
Como ves, todo teoría y declaración de intenciones.
Saludos

quien sabe dijo...

Sin duda me uno a la mas votada:la familia ya no es el nucleo en el que crecer rodeado por los mimos y las atenciones,pero tb (crecer) en la conciencia,el respeto y la vida.
Hay padres demasiado ocupados en trabajar y con el poco tiempo que les deja libre el trabajo no lo"malgastan" en escuchar a sus hijos,en conocerlos...buscan su propio descanso "que para eso se lo merecen".Sin embargo los profesores tienen tambien su parte de culpa y eso es innegable.Yo siempre respete la docencia.Supe de sacrificios y de la voluntad que losprofesores y "antiguos" maestros.Pero mi experiencia(en la actualidad),solo confirma que ahora son seres cobardes y vagos(no todos,no se puede generalizar...).Mi hijo pequeño lleva 7 terribles años en el colegio, y,por mi voluntad ni iria:ha tenido la increible suerte de tener cada año una profesora distinta que ,por mala suerte tb,dedicaba su horario laboral a estudiar sus oposiciones en lugar de atender a sus alumnos.Añado que las peleas y las vejaciones son norma en la clase,sin que ninguna persona supuestamente "responsable" haga nada por evitarlo.Mas bien hay un cuadro de profesores cobardes que hacen la vista gorda.Nunca ven nada,nunca pasa nada...Asi,los padres excesivamente ocupados para ganar dinero con el que comprar maquinas que iditizaran a sus hijos y no supliran jamas el tiempo necesario que necesitan + generaciones de maestros-profesores que no se implican= proximas generaciones muy infelices.Una pena!.

Por cierto,que entre por aqui para agradecer tu comentario.
Ser feliz es regalar felicidad!

CuanMarce dijo...

Pele Ón, efectivamente hace falta alguien que mueva a las masas.

Laura, efectivamente hay que educar a los padres también pues que poner la responsabilidad en personas que no tienen los conocimientos para solucionar el problema solo estamos echando balones fuera.

Tordón gracias por especular, creo que por ashí se empieza.

quien sabe, Lo que cuentas de tu perqueño es demasiado común. Hay mucha gente desmotivada. Se sacan unas oposiciones con la intención no ya de encontrar un puesto de trabajo sino un lugar donde retirase sin dar ni golpe por el resto de sus días. Es una pena tanta desgana.

Un saludo

Velda Rae dijo...

Benito Taibo, recordó una cita de Mark Twain cuando recogió ayer en Oviedo el I Premio de la Cátedra de Periodismo Cultural «Paco Ignacio Taibo I», concedido a su padre: "Mi educación se vio interrumpida por mis años escolares". Aunque me temo que gran parte de lo que planteas es demasiado utópico para que pueda llevarse a la práctica, lo que es incuestionable es que el actual sistema educativo está necesitado de una urgente reforma, de un revulsivo que le permita realmente formar y educar para la vida, para el desarrollo personal y para la felicidad.

CuanMarce dijo...

Hola Velda,

Me temo que todo lo que yo digo puede ser visto como utópico, pero creo que algún día podrá convertirse en realidad.